
El ecosistema de las pequeñas y medianas empresas en Argentina atraviesa una fase crítica marcada por una fuerte caída en la demanda y la incapacidad de traducir el ordenamiento macroeconómico en beneficios palpables para la economía real. En un escenario donde uno de cada seis establecimientos redujo su personal y la creación de nuevas firmas se encuentra en mínimos históricos, el sector productivo enfrenta lo que especialistas denominan una "Argentina dual". En esta dinámica, mientras los indicadores financieros muestran señales de estabilización, las pymes —que representan el 98% de las unidades económicas y generan siete de cada diez empleos— sufren por la ausencia de crédito y una estructura de costos que imposibilita el crecimiento.
Durante una entrevista realizada en el programa "La Mañana en marcha" que se emite por LV7 (AM 930 y FM 102.7), el economista y consultor Matías Franco analizó el actual sendero económico y la dificultad de las empresas para sostener su actividad. El especialista destacó que si bien el Gobierno logró avanzar en el ordenamiento de las variables generales, ese alivio no llegó aún al mostrador de los negocios. Al respecto, Franco señaló que el país "está viviendo en esta Argentina dual donde la primera parte difícil que tuvo que encarar, que es la macro, la hizo bien y la está haciendo bien, pero hoy está faltando esa segunda parte... que esa macro clave e importante se vea reflejado en la micro que son las pymes”.
Para el consultor, el país se encuentra estancado en el inicio de un proceso de recuperación que todavía tiene varios eslabones pendientes. Según explicó, en cualquier nación que busque un crecimiento sustentable existe un “camino crítico” que debe cumplirse: “El primer paso es orden, es orden macro, primero, pero el segundo para que genere crédito, para que eso genere inversión, para que las empresas, los empresarios puedan invertir en lograr mayor producción y eso genera empleo, salario y consumo. Este es el camino crítico. Ahora, la verdad es que estamos en el paso uno pero nos faltan dar cinco pasos más”.
El “Costo Argentino” y la falta de estímulos
Uno de los puntos más agudos del diagnóstico de Franco fue la carga impositiva y regulatoria que pesa sobre el empresario local, a la que calificó como una “pata de elefante”. El especialista comparó la situación de una empresa nacional con la de otros países, donde el Estado fomenta la etapa inicial de producción. En contraste, afirmó que “una pyme argentina arranca perdiendo el partido 2-0. ¿Por qué? Porque en Argentina primero pagas y después vendes, en Argentina, primero tenés que contratar y después ver si te va bien”.

El economista subrayó que en países con economías estables se otorgan plazos de hasta tres años para que un proyecto no genere resultados mientras se consolida, mientras que en el plano local los “160 impuestos” asfixian al inversor desde el primer día. Esta presión, sumada a una “demanda comprimida”, explica por qué las empresas no están tomando personal nuevo. Franco detalló que para que un empresario pyme contrate deben darse tres condiciones que hoy están ausentes o debilitadas: demanda, expectativas y menos trabas burocráticas.
A pesar de que los datos de la Secretaría de Trabajo reflejan que casi el 17% de las compañías registradas disminuyó su dotación de personal, el análisis de Franco concluyó con una perspectiva moderada de mejoría hacia el cierre del año. Para el consultor, la clave de la reactivación reside en la reaparición del crédito, herramienta fundamental que “es lo que le permite crecer a una empresa y a una persona también”.
Finalmente, instó a los empresarios a no quedar paralizados por la incertidumbre y a prepararse para un eventual cambio de ciclo en el corto plazo. “Tengan preparado un escenario por si las cosas salen mejor que peor en Argentina, porque hay probabilidades de que las cosas salgan mejor que peor y que mejoren”, recomendó, proyectando que hacia fin de año se podrían empezar a observar pequeños indicadores de recuperación en el día a día de la actividad comercial y productiva.